30
“contreinta no te echas ni la falta” y la sentencia supo a sabiduría. Domingo Hermano acompañaba el ambiente y unos grissi-chinchu, describían a la vez: pletórico.
Nos habíamos dado cuenta que era para siempre, que pocas cosas nos sacarían de ahí, de ese espacio en el cual por ese instante eramos nosotros mismos.
Y una copa, y un a brazo, la confección ya es parte de la metáfora. Esta bien, acá estamos, somos con vos. Estamos con vos. Y la vista puesta en el amor nos devuelve la falta.
Ciertos días prefiero la quietud, no sorprenderme con mundanas sensaciones. Bailar, bailar.
Me acuerdo que “27 o 28 son mejores para la falta” y en esto toda una declaración, el límite es mejor que el peaje…
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los 30 estan punto caramelo..
Todavía no entiendo por qué no escribís más seguido.
DIVINO, IDEM AEZ.
Que onda si … en el peaje , te quedas a tomar un birrin con la ticketera??