YoNoMe
Mientras obsesivamente meto la esquina del sobrecito de azucar dentro del mismo observo los gestos, modos, ademanes y protocolos de los que se sirve un amable señor para pasar menos desapercibido que su impostora actitud.
Siguiendo el taconeo de un ser celestial que se dirigía hacia el biorsi, reconozco en la cara de la mujer que lo acompaña una suerte de aburrimieto multiplicado por tedio y llevado a su máximo exponente por la necesidad evidente de un activia.
Pago el café, me dejaron plantado, mañana volveré a la misma hora. Pienso en el tipo y la mina, una máxima se aproxima y, haciendome cosquillas de las lindas, me susurra en el oído: Esa… esa es gente…. te lo tengo que decir… esa es gente que dice: “Yo no me tiro pedos”