Momentos Incomodos

Marzo 7, 2008 at 2:34 am (policromías)

No voy a empezar esto, sea lo que fuere, con el típico: “Hay quienes dicen que…” Porque no estoy haciendo un informe para telenoche sobre los gustos de los japoneses a la hora de buscar mascota en internet. Tampoco lo voy a hacer diciendo: “Aparentemente, en los últimos años…” Porque no me creo eso del periodismo de investigación moderno que hace notas sobre los robos del siglo utilizando todo tipo de condicionales y adverbios. (NdE: ¿Qué otra actividad puede conllevar el periodismo que no sea la investigación? ¿Es un juego de palabras? ¿Es un pleonasmo como Medio Ambiente?). Lo que ya empece escribiendo tiene que ver con un momento especial, con ese segundo en donde el orden se corre, no es que lo continue el caos, sino que se corre y todo lo que hasta ese momento estaba bien ya no lo está. Tengo dos ejemplos para compartir, el resto espero que los aporten ustedes, son estos:

  1. Saludomanoenelpecho: Esta extraña circunstancia sucede cuando nos encontramos con alguien que seguramente no es nuestro mejor amigo o familiar o nada que se le parezca. Es una persona que, o bien acabamos de conocer o que vemos de manera muy salteada. Nos miramos antes de reconocernos, lo hacemos y despues uno puede notar en la mirada del otro ese warning que grita: cómo carajo nos saludamos! Finalmente el encuentro y la típica mano voladora o aplastada en el pecho ajeno.
  2. Loslentos: Todos estuvimos alguna vez, en algún boliche o tertulia o asalto en el que de pronto alguien, dependiendo del lugar, ponía musica para bailar lentos. En ese momento la piel se erizaba, se paralizaba la respiración y los ojitos tímidos pero avidos de ver buscaban a la o el culpable de los suspiros. El asunto es que además de esto que cuento pasaba algo sumamente cruel, directo, diría propio de la naturaleza. Uno de un plumazo se enteraba como venía ranqueado, que chances tenía. Se comenzaba a dar vueltas hasta encontrarla/lo y sucedia, como en la naturaleza los más aptos avanzaban y los que no de a poquito hibamos descubriendo la barra.

Escribe un comentario